Dormitorio juvenil: jugar y estudiar

Dormitorio juvenil: jugar y estudiar

Los más pequeños de la casa crecen y empiezan a hacerse más mayores. Desde una temprana edad, desde que empiezan a ser un poco más autónomos, los niños necesitan que su dormitorio – habitación sea un espacio polivalente que además se vaya adaptando a sus necesidades.

Primero, cuando son bebés y muy pequeños, la habitación deberá ser ese remanso de paz en la que duermen y encuentran esa tranquilidad para descansar. A medida que van pasando los años, la actividad en esa habitación irá subiendo y jugarán en ella, empezarán a hacer tareas del colegio… los papeles se irán invirtiendo y lo que antes ocupaba más espacio de tiempo (jugar) irá transformándose dejando más horas a otras tareas como estudiar. Eso sí, siempre deberá ser un espacio compatible y versátil porque ojalá nunca dejásemos de jugar por muy adultos que seamos.

Por lo tanto, una habitación juvenil debe estar pensada e ideada para que su habitante pueda desarrollar aquello que necesita en cada momento sintiéndose cómodo.

Espacio versátil

Como decimos, una habitación juvenil (para niños que ya están más cerca de la adolescencia que de la niñez) debe ser versátil y cubrir todas las necesidades del menor. Es un espacio que ellos deben sentir como “su hogar” dentro de la casa y en la que podrán estar cuando necesitan su intimidad y su espacio de soledad para sus asuntos (algo a lo que todos debemos aprender).

Esa habitación será un espacio siempre en evolución y en la que habrá que invertir tiempo y recursos para ir adaptándola al crecimiento del niño. Un crecimiento que es más rápido del que pensamos o incluso, queremos.

El espacio, dependiendo de sus dimensiones o de las proporciones de la casa, ocupará uno o varios roles: dormitorio para dormir, espacio de juegos, estudio para tareas del colegio… si la vivienda es reducida y el dormitorio hará todas estas funciones, lo mejor es que esté bien distribuido y tenga todo lo necesario retirando lo que no es útil y sobra.

Luz natural

En la medida de lo posible, una habitación juvenil debe tener una buena luz natural. Es importante acostumbrar al niño/a y que aprenda que los horarios saludables son los regidos por el sol. Además, nada más positivo que poder gozar de la luz natural para hacer tareas del colegio o jugar.

En nuestra cultura, los mejores dormitorios suelen ser para los padres pero realmente son los que menos tiempo pasan en él ya que entre el trabajo, las tareas de la casa, el tiempo en la cocina y el salón o que incluso tenemos un estudio en casa, el dormitorio principal es el que menos se usa. ¿Qué tal dejar más espacio a las habitaciones infantiles – juveniles? Puede ser una gran solución para tener todo más ordenado y que ellos pasen ese tiempo en sus espacios.

Necesidades según la edad

Un punto a tener siempre en cuenta es ir adaptando la habitación a la edad de los pequeños. Igual que los libros y los juegos son diferentes según van creciendo, las habitaciones en cuanto a distribución y también decoración, deben adaptarse al crecimiento de los mismos.

Un adolescente en ciernes (12 años) no puede seguir con la decoración de su habitación de cuando tenía 3 años. Tampoco con el mismo mobiliario porque sus necesidades son diferentes y ahora tendrá que tener un escritorio para sus tareas escolares y no necesitará tanto espacio de juego en el suelo como de bebé.

Por lo tanto, estemos atentos para identificar estos momentos y hacer los cambios pertinentes.

Espacio para estudiar – trabajar

Un niño, desde que empieza a ir al colegio necesita tener su espacio de trabajo. Es muy positivo irle acostumbrando a que las tareas se hacen en el mismo lugar, en “su espacio” y así evitaremos que siempre esté de aquí para allá, con los libros desperdigados por la casa y sin sentir que tiene un lugar para sus cosas.

Todos necesitamos ese lugar para sentirnos cómodos para trabajar, lo hacemos hasta en la oficina con nuestra “mesa”. Eso es porque realmente es importante. Dotemos al dormitorio – habitación de nuestro hijo de su espacio para trabajar. Aún más en estos momentos en los que el horario de colegio está reducido y hemos adaptado nuestras viviendas a que sean colegios, oficinas, espacio de juegos, etc.

El juego

Da igual la edad que tengan, el juego es fundamental para la mente en todos sus aspectos. Si es pequeño, serán juegos manuales y si es más mayor, se irán adaptando a esa edad. Incluso los libros son juegos porque leer es divertido. Tengamos en cuenta que siempre hay que jugar y que se necesita un espacio para ello. La habitación debe estar preparada para tener todos los juguetes (sean de la edad que sean y para la actividad que se considere).

Lugar de almacenaje

Otro de los espacios que debe estar muy bien delimitado en esta habitación es que debe haber lugar para almacenar tanto juguetes, libros, material escolar, la ropa, elementos deportivos… todo lo que cada niño necesite pero que esté bien ordenado y a su disposición. Que aprendan a tener su espacio ordenado es fundamental.

Tips de decoración para habitaciones juveniles

Dependiendo de las dimensiones de la habitación, podremos elegir una decoración u otra pero hay tips que siempre van a venir bien:

  • Las camas pegadas a la pared nos van a dejar más espacio libre que si las colocamos en mitad de la habitación. A medida que el niño crece, necesitará más espacio y pegar la cama a la pared es un buen truco (tener literas apilables o camas nido también ayuda a tener más espacio).
  • Un buen escritorio: dedica espacio, el que más puedas, a que tengan un buen escritorio, amplio, mesa grande y estarán más cómodos para hacer sus cosas en ella. Si no es así, buscarán la mesa del comedor, cocina, etc. Su espacio debe ser cómodo y piensa en que tienen los libros del colegio, los colores, etc.
  • Colores cálidos y personalizados por ellos. Es su habitación. Siempre ten en cuenta esto. Que esté ordenada y limpia, por supuesto pero déjales que ellos impregnen su espacio con su personalidad. Es fundamental para que lo sientan como hogar. Utiliza de base colores cálidos y nada estridentes para que así no choque con la personalización que ellos quieran hacer (fotos de amigos, posters – puedes ayudarle a que en lugar de pegarlos a la pared con chinchetas sean con cuadros bien hechos o con algún sistema de imantado en un espacio determinado)… ahora hay muchas soluciones para que el espacio sea como ellos quieren pero sin perder el toque estético que además, lo agradecerán aunque no lo reconozcan.

Los bebés pasan a ser niños y los niños a jóvenes y después, a adultos. Sus espacios deben ser de ellos y responder a sus necesidades. Ayúdales a crearlo.

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